Te abrieron el abdomen, sacaron a una persona de dentro y te dijeron que en seis semanas estarías como nueva

Esperaste las seis semanas. Y luego unos meses más.

Te pusiste rosa mosqueta en la cicatriz cada noche, probaste vídeos de masajes, te apuntaste a pilates postparto y te pusiste con los abdominales para recuperar la tripa.

Y aunque hay semanas en que parece que avanzas, siempre vuelves al mismo punto: la cicatriz te tira, la tripa no responde, los abdominales siguen débiles y la espalda duele.

Hay algo invisible que se está pasando por alto.

No te falta paciencia (ya has esperado meses).

No te falta fortalecer (ya haces ejercicios).

No te falta información (ya lo habrías resuelto con vídeos, cursos o ChatGPT).

Se trata de que tu cerebro aún no entiende que esa zona es segura.

Esto no se consigue añadiendo pasos, rutinas e información.

Al contrario.

Se soluciona cuando se aplican los estímulos necesarios para que tu cerebro deje de ver la cesárea como un peligro para ti.

A partir de ahí, todo funciona correctamente.

El cerebro deja de proteger la zona y “conecta” de nuevo la musculatura.

Ahora bien, no te voy a dar otra tabla de abdominales para sumar a tu lista.

Si prefieres trabajar con alguien que encuentre qué está manteniendo tu dolor, que siga el orden correcto y te muestre lo que no se ve o pasaste por alto, entonces sigue leyendo.

Si mis consultorías fuesen para todo el mundo, este apartado no haría falta.

— Te han operado de cesárea y ya hiciste todo lo que se supone que deberías de haber hecho.

— Aceptas que quizá no se trate de seguir insistiendo con los ejercicios que tienes pautados ni de buscar nuevos.

— Eres consciente de que una mala conexión entre el cerebro y tu zona abdominal y lumbar podría mantenerte con incomodidad o dolor a pesar de todo lo que has invertido para mejorar.

(Si aún no probaste la solución evidente, pruébala y vuelve cuando no te funcione.)

Antes de que me escribas, esto es lo que suelen preguntarme

Mi cesárea fue hace años. ¿Llego a tiempo?

Sí.

Aunque haya sido hace años, la información del sistema nervioso se mantiene si no se cambia con los estímulos correctos.

Cuanto antes empieces, antes notarás el cambio.

¿Si solicito una plaza empezamos a trabajar?

No.

Primero me cuentas tu caso en un formulario. Si creo que puedo ayudarte y somos compatibles para trabajar juntos, te confirmo la plaza. Si no, la plaza no se concede.

¿Hay límite de plazas?

Sí, 10 al mismo tiempo.

Las plazas son limitadas para garantizar un servicio óptimo.

¿Vas a hacer que mejore al 100%?

Yo no hago que mejores.

Yo pongo los ingredientes necesarios. Eres tú la encargada de cocinar el plato.

El motivo por el que estás aquí ya lo sabes, solo falta que me lo escribas.

Solicitar mi plaza

“La cicatriz cerró hace tiempo. Tu recuperación, todavía no.”